La localidad de San José de la Cocha, ubicada a 120 kilómetros al sur de la capital de Tucumán, está todavía conmocionada por el asesinato de un bebé de siete meses y una nena de tres años en manos de su madre, quien luego de cometer el crimen intentó quitarse la vida.
Todo comenzó el martes por la tarde cuando María José Álvarez (20) comenzó a gritar de manera desesperada desde el techo de la casona antigua donde residía con sus hijos, alertando a un grupo de personas que llamaron a las autoridades.
La Policía y los bomberos voluntarios trataron de convencerla de que no se tirara, pero la joven desoyó los pedidos y saltó desde un poco más de cuatro metros sufriendo lesiones en sus piernas que obligaron a que fuera trasladada al hospital Padilla de la capital tucumana con custodia policial y en condición de detenida por el doble filicidio.
Inmediatamente la policía se encontró con que dentro de la casa de la joven estaban los cuerpos de sus dos pequeños hijos, Máximo y Nicole. En el día de ayer el fiscal Miguel Varela comenzó a indagar a los allegados de la presunta asesina, que aportaron datos que orientaron a los investigadores para conocer escalofriantes detalles de la tarde del crimen.
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